Crítica

Desde su surgimiento, en el año 2008, el Festival Internacional de Videoarte de Camagüey (FIVAC) se ha insertado en el circuito expositivo cubano de las artes visuales contemporáneas y, en consecuencia, ha consolidado su imagen como espacio de confluencia para artistas, críticos, curadores y teóricos de las prácticas audiovisuales más experimentales. A través de las sucesivas ediciones, un grupo importante de profesionales han hecho sus valoraciones respecto del certamen, a través de las cuales -sobre todo- han contribuido a fomentar la memoria crítica de un evento que insiste en la necesidad de incluir, de pensar, de crear.