Otro FIVAC: nuevas ideas, mismas motivaciones

Por: Arailaisy Rosabal García.

Camagüey es tierra fértil culturalmente. Con jactancia, quienes la habitan, defienden a ultranza el ser cuna de la Literatura cubana, de esa grande de las letras hispanas que fue La Avellaneda, y de aquel mulato apellidado Guillén que revolucionó la poesía y merecidísimamente se ganó el título de Poeta Nacional. Aquí también vieron la luz Luis Casas Romero, Fidelio Ponce de León, y dicen que hasta el primer club de cinéfilos del mundo.

En pleno siglo XXI, específicamente en el año 2008, con la primera edición del Festival Internacional de Videoarte de Camagüey, nos nacía un nuevo orgullo; lamentablemente, menos conocido, menos referenciado, pero sí imprescindible en tiempos del mainstream. Lo han dicho sus organizadores: es una de las experiencias más valiosas y arriesgadas en el ámbito teórico-expositivo vinculado a la videocreación cubana e internacional.

Luego de dos años –y no precisamente de una espera paciente, porque cada edición comienza a “cocinarse” apenas cierra el telón de la precedente- el lunes 22 de abril se descorrerán las cortinas del 8vo. FIVAC. Esta vez, incluido entre las propuestas de la XIII Bienal de La Habana.

Una vez más, durante una semana, hasta la sede del Circuito para la Exhibición, el Desarrollo y la Investigación de los Nuevos Medios llegarán artistas, curadores, especialistas y teóricos para debatir y mostrar las tendencias y realidades del videoarte en el mundo.

En esta ocasión, participarán unos 143 invitados provenientes de 34 países, y suman 139 las obras inscritas, además de las que como cada año forman parte de la plataforma metacuratorial La Próxima Resistencia, diversa, variada, creativa y experimental siempre, con propuestas de proyectos curatoriales, muestras personales y selecciones de varios festivales del mundo.

Las sesiones teóricas de esta 8va.edición del FIVAC, que tendrán lugar en la Sala multifuncional Georges Méliès, del CEDINM, constituyen un verdadero plato fuerte. Los ponentes son en su mayoría doctores y másteres; de ahí que como asegurara Teresa Bustillos, del Comité Organizador, “no seremos un grupo de aficionados o improvisados debatiendo sobre el presente y el futuro del arte”.

¿Sobre qué se dialogará, en definitiva? La propia Bustillos ha dicho que las líneas temáticas de la convocatoria fueron pensadas como provocaciones, como un llamado a la reflexión. Basta leerlas y pensarlas, para notarlo:

  • ¿Cambia el arte como cambia el mundo?
  • Si el arte fuera un ciudadano del mundo…peligros, provocaciones y desmesuras de una utopía.
  • Resistencia, multiculturalidad, género, identidad y poder, mercado, circulación y museos: ¿hebras para el tejido de la videocreación?
  • Videocreación como estrategia discursiva contemporánea: certezas e incertidumbres en los contextos contemporáneos.

De acuerdo con el programa, las tardes del jueves 25 y el viernes 26 de abril, habrán sendos talleres de creación: uno, sobre realidad aumentada y otro sobre videoperformances. En tanto, sobre las nueve de la noche de cada día de Festival, también en la Georges Méliès, tendrá lugar la exhibición de las obras inscritas en esta edición número ocho, que como es costumbre, no responden a temas o variantes morfológicas específicas, pues para el Festival de Videoarte de Camagüey es premisa la no exclusiónde lenguajes y formas.

En solo días termina la espera, y Camagüey volverá a convertirse en centro de la videocreación. Ojalá sean unos cuantos los que se sumen a compartir con artistas y expertos, y descubran, en cada obra, su propia significación.

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